
Pero vamos a empezar diciendo que no siempre a sido así:
Por ello, conviene hacer una matización respecto del tipo de emparedamiento a tenor de los datos y testimonios que la historia nos ofrece.
Hubo dos tipos de emparedamiento: aquel que con carácter de castigo se impuso a determinadas mujeres por sus faltas y delitos cometidos,
nada nuevo en la historia si recordamos el caso de las sacerdotisas vestales que en la Antigüedad eran encerradas al haber perdido su virginidad... y el caso de las mujeres que voluntariamente, con autorización de sus familiares y superiores, decidían adoptar este tipo de vida penitente.

manteniéndose con una parca comida que se les suministraba a través de una rejilla.
Y si os decimos que El «emparedamiento» llegó a ponerse de moda en el siglo XVI, llamado de oro del poderío español...
Del que alguien escribió que si había algún lugar interesante en la tierra, esa seria la tierra de España.
Parece algo increíble de creer,que alguien por decisión propia pudiera pedir algo así para si misma, la gente las conocía por «las emparedadas»
a pesar de esta crudeza ellas sabían que morirían allí y aun así decidían vivir en esa penitencia.. abocadas a un agujero húmedo y oscuro donde apenas penetraba algo de luz, alimentándose solamente del pan y el agua que los transeúntes de la zona se dignaban a entregarles por unas pequeñas aberturas. ¿Que clase de mente humana pude querer vivir en esas condiciones? no estamos en disposición de saberlo pero dada la forma de vida de la época y la arraigada fe que la iglesia inflingia a sus fieles, nos podemos acercar al gran poder de la devoción, del perdón, de lo místico..
Junto a ellas se encontraron unos libretos de oraciones.

Una de las iglesias favoritas por estas Emparedadas era la iglesia de Santa Catalina en Valencia
El templo de Santa Catalina es una de las iglesias góticas de la ciudad de Valencia.
Se levantó en el barrio de la catedral, en la actual plaza Lope de Vega, sobre una mezquita anterior.
En su origen se le llamó campanar salomónico por las columnas helicoidales que adornan esa parte alta.
Alcanza los 56,12 m de altura.
Las campanas se fundieron en Londres en 1729 y más tarde, en 1914, se le añadió el reloj.
Es muy antigua, en su interior de estilo Gotico ya que se trataba de una de las diez parroquias fundacionales de la ciudad.
La iglesia disponía de cementerio propio, que se encontraba situado en la actual calle de San Fernando, cerca del Mercado Central;
ya en el plano del padre Tosca de 1704 consta su existencia y no será hasta principios del siglo XIX cuando este desapareció.
Junto a este cementerio se encontraba el también cementerio de la Iglesia de San Martín (pleno centro de la ciudad).


Hoy no queda más recuerdo en el paisaje urbano de tales emparedamientos que los viejos muros, testigos de un tipo de penitentes que con el tiempo evolucionó hacia beaterios y reclusiones en comunidad de doncellas y viudas.
Una de las Iglesias favoritas para esta practica era esta de la que os hablamos, emblemática de la ciudad hoy día.
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